Uno de los objetivos de la iniciativa Nuevos Actores y Diversificación Productiva, que forma parte del Programa de Apoyo a la gestión Comunitaria del Territorio (PAGET) del Consejo Civil, es precisamente, identificar y fomentar diversificar la producción comunitaria partir del manejo y gestión de los territorios forestales, “porque los bosques y selvas son más que madera”.

La selva Maya es una región ideal para la producción de miel, no por nada es una de las principales actividades productivas y sustento de las familias mayas de la Península de Yucatán. En esta región se genera el 80 por ciento del volumen total de la miel mexicana.

La selva, los acahuales y las milpas proveen de alimento a las abejas para producir una miel de excelente calidad. Gracias a estas condiciones, un grupo de apicultores de José María Morelos decidió conformar una Cooperativa de producción de miel, que hoy día está integrada por 115 socios del municipio.

La Cooperativa U Lool Che que en tres años ha logrado dar pasos importantes para su consolidación, trabaja en alianza con el Consejo Civil, en la Iniciativa Nuevos Actores y Diversificación Productiva (INADI). La INADI busca marcar una pauta en escenarios rurales de la Península de Yucatán para promover la participación de jóvenes, mujeres y personas sin derechos agrarios en la gestión del territorio rural y el desarrollo comunitario. Esta participación está alineada a la expansión de las cadenas de valor de la producción campesina, generando valor agregado a la producción local y/o ampliando la oferta de servicios hacia los miembros de comunidades y organizaciones rurales.

Un grupo de siete jóvenes (mujeres y hombres) constituye el piloto de inclusión de la Cooperativa, son hijos de apicultores socios y  han logrado levantar un taller de estampado de láminas de cera pura. Estas láminas son indispensables para la producción de miel y al no contener parafina son ideales para la producción de miel orgánica.

Los jóvenes reciben asistencia y acompañamiento técnico para la fabricación de las láminas de cera estampada; además, participan en las sesiones de formación humana y liderazgo comunitario impartidas por el Consejo Civil.

El taller de estampado de cera se creó para dar un servicio exclusivo a los socios de U Lool Che, que les permita a los apicultores de la cooperativa abatir costos de producción, mientras que un apicultor paga 14 pesos por una lámina de cera, el taller de estampado le presta un servicio de maquila a los socios para transformar su cera bruta en láminas de cera, con un costo final para el apicultor socio de 2 pesos.

Los jóvenes están encargados de acopiar la cera de los apicultores socios de U Lool Che, para posteriormente, cuando tengan un volumen superior a los 100 kilos los procesen en láminas estampadas. El proceso cuenta con varios controles de calidad que garantizan que el producto es apropiado para la producción de miel y que el proceso no tiene riesgos para los jóvenes.

En el taller, los jóvenes cuentan con normas de conducta y se rigen bajo valores de cooperación, equidad, solidaridad, puntualidad y responsabilidad. Asimismo, los jóvenes elaboraron un plan de negocios que les permitió determinar su capacidad productiva, su necesidad de acopio de materia prima y su requerimiento de comercialización para lograr utilidades.

Más allá de solo brindar un servicio a la cooperativa, las tres mujeres y cuatro hombres que integran el taller de estampado, ya se han convertido en apicultores. Como parte de la INADI se dotó, a cada joven, con cinco colmenas. Hay algunos jóvenes que en menos de un año han logrado duplicar sus colmenas y ya comenzaron a producir miel orgánica.

María Marcolina Morales Bacab, asesora técnica en U Lool Che e integrante del taller de estampado de cera, resalta que “estas iniciativas de la cooperativa y sus alianzas son muy importantes, tanto para la propia cooperativa como para los jóvenes, porque nos permite integrarnos a una actividad productiva, nos ayuda a aprender y a organizarnos. También sirve para dar mejores beneficios a los socios de U Lool Che”.

Por su parte, Rafael Bermon, de 19 años platica que “la apicultura es una muy buena opción de vida, yo prefiero trabajar con las abejas que en un restaurante de Tulúm. Porque ahí la presión es demasiada y el salario es bajo. Además, tengo que estar fuera de mi casa”.

Rafael estudió la carrera técnica en gastronomía y decidió irse de su ejido Adolfo López Mateos en José María Morelos a trabajar a la zona hotelera de Quintana Roo, pero “no me gustó ese tipo de trabajo, que no se valora mucho y con mucha presión. Es mucho mejor la apicultura y trabajar el campo. Eso me gusta hacer, estar en medio del monte trabajando con las abejas”.

Para el año 2018, se pretende que los jóvenes que forman parte del taller y el proceso de formación se integren como socios de la Cooperativa U Lool Che, que la cooperativa les compre su producción de miel orgánica y puedan consolidarse como productores apícolas y líderes animadores de otros jóvenes.