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Lugar: México
Editorial: CCMSS AC, CONAFOR, CentroGeo
Año de publicación: 2021
Idioma: Español
Autores: Sergio Madrid Zubirán, José Mauricio Galeana Pizaña, Catherine Lynnette Navarro Duarte

Análisis de los procesos de deforestación en Quintana Roo 2003-2018

La pertinencia de este análisis recae en el reconocimiento de que la selva que cubre el estado de Quintana Roo forma parte de lo que se conoce como “Selva Maya”, uno de los sistemas ecológicos de mayor importancia a nivel global; es el segundo macizo de selva tropical más grande del continente americano, el cual alberga una extraordinaria diversidad biológica, con alrededor de 20 ecosistemas distintos y un gran número de especies endémicas. No obstante, el enorme valor que tienen los ecosistemas de esta selva se encuentra fuertemente amenazado por la deforestación.

Los resultados del análisis arrojan que la deforestación en Quintana Roo tiene dimensiones muy preocupantes; en 15 años se estimó una pérdida bruta de 194,006 hectáreas de superficie cubierta por selvas. Este proceso de deforestación es resultado del cambio de uso de suelo promovido, principalmente, por el avance de la agroindustria y el desarrollo turístico. El primero a través del establecimiento de cultivos agroindustriales como la caña de azúcar, la soya, el sorgo y plantaciones de limón; esta dinámica de conversión de terrenos forestales a usos agrícolas ocurre principalmente en los municipios del sur del estado (Othón P. Blanco y Bacalar).

Por otra parte, el desarrollo turístico, con toda la infraestructura que lo acompaña, ha promovido de manera significativa el cambio de uso de suelo para dar paso a la construcción de hoteles, restaurantes y otros servicios turísticos y de infraestructura urbana, principalmente en los municipios del norte del estado (Benito Juárez y Solidaridad) pero recientemente también impactando las áreas cercanas a la costa y las lagunas en los municipios del sur.

En síntesis, el avance y crecimiento de las agroindustrias y el turismo han resultado en un proceso acelerado de cambio de uso de suelo en Quintana Roo que impacta a los ecosistemas, el acuífero subterráneo, los sistemas lagunares, los arrecifes, las poblaciones de fauna y flora silvestres y, en gran medida, los medios de vida de las comunidades campesinas, así como la calidad de vida de la población de la región.