¿Qué se necesita para avanzar hacia el manejo de los bosques de niebla secundarios en México?

El bosque de niebla o bosque mesófilo de montaña es un ecosistema prioritario para la conservación y el manejo sustentable, debido a que alberga muy alta biodiversidad y provee de importantes servicios ecosistémicos, entre ellos la regulación del ciclo hidrológico. Sin embargo, su extensión se ha reducido por su conversión a áreas agropecuarias y agroforestales y por la tala sin planificación.

Se calcula que en México se mantiene ~28% de la cobertura original del bosque de niebla, y de esta área ~53% corresponde a vegetación secundaria, i.e. bosques jóvenes que se desarrollan después de eventos de disturbios naturales y antropogénicos. Los bosques de niebla secundarios generalmente están constituidos por pequeños fragmentos que con una planificación adecuada podrían contribuir con la provisión de madera de buena calidad, resinas, leña, carbón y otros productores forestales no maderables, generando ingresos para sus dueños, a la par de proveer servicios ecosistémicos fundamentales, como conservar el hábitat de múltiples especies, mantener una cobertura arbórea que proteja las cuencas altas y suelos de la erosión, y generar corredores forestales para la conectividad de los paisajes en estas regiones.

Sin embargo, hay poca información sobre el potencial de manejo de sus especies. Con ese fin, presentamos un diagnóstico sobre las principales limitantes y oportunidades para promover el manejo sustentable de los bosques de niebla secundarios en México.