Café, miel y chocolate de 1,100 pequeños productores del pueblo Mam llegan a Tienda UNAM, a través de la Iniciativa Obio

En medio de la pandemia, con las ventas a la baja durante meses, los productos de La Iguana Sana -café, miel, chocolate- se incorporan a la Iniciativa comercial Obio: productos y comunidades sustentables, impulsada por 28 empresas y cooperativas campesinas, el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, la Tienda UNAM y Fomento Social Banamex.

La Iguana Sana es la marca con la que el Centro Agroecológico San Francisco de Asís (CASFA), ubicado en Tapachula, Chiapas, comercializa los exquisitos productos elaborados por el pueblo Mam, producidos todos ellos con prácticas amigables con la biodiversidad.

El CASFA se fundó en 1991 para trabajar y acompañar al pueblo Mam. A partir del año 2000 se organizó como empresa para comercializar los productos de este pueblo indígena y colocarlos en el mercado con el objetivo de lograr un precio justo que efectivamente fortaleciera sus economías campesinas. Actualmente son socios del Centro 800 productores de café y miel y 300 productores de cacao, de los cuales el 40% son mujeres.

No es fácil abrir estos mercados, comenta Eblyn: “el principal reto que enfrentamos es el desconocimiento de parte de las personas en general sobre cuál es un buen café, un buen chocolate, una buena miel. Sentimos que los productos de calidad no son tan valorados, no hay conocimiento de las personas sobre lo que conlleva consumir productos de calidad de productores indígenas, de lo que conlleva poder conseguir una certificación. Es de nuestra preocupación que la alimentación ha cambiado mucho, que la gente sepa qué es un producto bueno y qué es un producto malo. Por ejemplo el caso del chocolate, necesitamos saber que nuestro cacao mexicano es de gran calidad frente a lo que otras marcas nos venden.”

El Centro promueve la producción de semillas nativas de cacao y café, así como de miel de los Altos del Tacaná, Huehuetán, Tuzantán y Álvaro Obregón y la producción diversificada de las parcelas, oponiéndose totalmente a los monocultivos. Como parte de su labor, capacitan y acompañan a las y los pequeños productores para transitar hacia una agricultura orgánica libre de agroquímicos. otra parte de su labor es promover el consumo de productos saludables entre los consumidores.

“El amor que tienen las y los productores por sus parcelas, por sus árboles, por su producción es contagioso, tienen amor por lo que producen”, afirma Eblyn Sánchez, responsable del área de ventas del Centro Agroecológico San Francisco de Asís,  CASFA.

Eblyn explica que “la producción de miel y café se llevan muy bien ya que las abejas se alimentan de la floración del mismo café, por lo que en la misma parcela pueden producir ambos productos y bajo prácticas amigables con la biodiversidad. También el cacao es producido bajo estándares orgánicos.”

Las mujeres no solo participan en la producción de los tres productos, también los procesan,  sobre todo están presentes en la elaboración del chocolate. “Todas son dueñas de sus tierras, algunas por herencia, pero todas son dueñas y tenemos muchas socias del Centro” comenta Eblyn. Este proceso incluye la participación de jóvenes, muchas veces sin derechos sobre la tierra pero que han encontrado empleos en el envasado de los productos, así como en la difusión y promoción  de las capacitaciones a otros posibles productores interesados y la inspección de sus prácticas. “Trabajamos muy de cerca con la certificadora para otorgar acompañamiento de calidad a los productores” destaca Eblyn.

De esta forma producen granos de café (arábiga y robusta), chocolate (en barra y untable) y miel (cristalizada o líquida) bajo la marca denominada La Iguana Sana. Eblyn indica que “nuestra motivación es por un lado ofrecer productos de calidad, orgánicos, de semillas seleccionadas y buenos para la salud y por el otro lado apoyar la economía de familias campesinas y la biodiversidad de sus parcelas sin requerir de intermediarios.”

“A todo el personal -miembros de las comunidades- se le capacita para que a su vez forme a los productores para transitar a lo orgánico. Se les dan pláticas, materiales de apoyo, herramientas, se les realizan diagnósticos, se les platica sobre lo dañino para ellos y para el ambiente de las fumigaciones y se les incentiva a regresar a usar machetes o podas manuales. Esto lleva un tiempo para estar seguros de que han cambiado todos sus hábitos y prácticas a lo orgánico. Nos interesa mucho que sus parcelas crezcan en biodiversidad” declara Eblyn.

Los desafíos

La pandemia los ha afectado seriamente, al igual que a otros pequeños productores y productoras. “Los clientes chocolateros han tenido que cerrar y nuestras ventas se pararon por lo que las compras de la producción también están detenidas, lo mismo en el caso del café. La venta a nivel nacional ha sido lo mismo, todo ha mermado. Lo que nos alegra es que los socios productores no han tenido problemas con la enfermedad, todos están bien en sus comunidades. Por nuestra parte estamos desarrollando una estrategia para apoyar la reactivación comercial; tenemos descuentos y promociones.”

Otro de los problemas que enfrentan es el negocio de los intermediarios o “coyotes” que les compran sus productos al instante pero a precios mínimos. “Nosotros lo que tratamos es de colocar sus productos donde van a ser valorados y pagados a precios justos” enfatiza Eblyn.

Los productos de La Iguana Sana están certificados en producción orgánica por Senasica y Mayacert y en comercio justo por Fair Trade. Eblyn comenta que “nuestro cacao se exporta a Bélgica y Francia y nuestro café a Estados Unidos y Alemania pero es necesario que en México también se conozcan y aprecien  esos productos.”

Sobre los beneficios Eblyn señala que “se han visto en las familias campesinas los beneficios a través de los mejores precios que les conseguimos. Ese es uno de los mayores incentivos y beneficios que ellos obtienen. También les beneficia el trabajo cercano que tenemos con ellos, el asistirlos con herramientas, maquinarias, capacitaciones. Todo va junto para su mejora.”

Eblyn invita a la población a conocer sus productos, “el  cacao es de excelente calidad,, los chocolates contienen antioxidantes, se endulza con miel, no tienen azúcar, no se mezclan con otros aceites ni ingredientes dañinos; el chocolate untable es el producto estrella y supera por mucho a otros productos extranjeros. Estas son solo algunas de las razones  por lo que vale la pena consumir los productos de los pequeños productores” concluye Eblyn.

Más información en: https://casfasa.com/


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