Con 95% de su producción orgánica, la organización de cafeticultores indígenas Unión Majomut desarrolla estrategia para vender su café en Ciudad de México

Hace 37 años nació esta organización de pequeños productores de café de Chiapas que se ha destacado por la calidad de su producto. Hoy enfrentan la pandemia, el cambio climático y hasta los precios internacionales del grano. Y su mensaje es claro: es momento de que todos los habitantes de México consumamos al menos un kilo de café de calidad al año de pequeños productores. El sector cafetalero es el que más cuida el medio ambiente y es fundamental para que las familias campesinas tengan ingresos.

La palabra Majomut en las lenguas tzotzil y tzeltal significa golpeteo o aleteo de pájaros. La Unión Majomut nació el 9 de marzo de 1983, con el objetivo de brindar mayores ingresos a las y los productores mediante la transformación y comercialización de su café. Es una organización indígena de las etnias tzotzil y tzeltal que aglutina a 949 productores y productoras de 35 comunidades de cinco municipios del estado de Chiapas: Chenalhó, Cancuc, Tenejapa, Pantelhó y Oxchuc.

Cuando la organización cumplió sus 30 años de vida se planteó la necesidad de no solo producir para la exportación, sino también de ampliar la comercialización de café orgánico al mercado nacional.

Hoy, como parte del proyecto O-bio, que impulsan el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, Fomento Social Banamex y Tienda UNAM, los cafés de la Unión Majomut llegan a la Tienda UNAM y con ello a la Ciudad de México.

“Queremos expandir nuestras ventas a nivel nacional, que nos conozcan más los consumidores en el mercado mexicano. La Tienda UNAM ya nos ha abierto la puerta y es un canal importante que nos permite darnos a conocer, que conozcan a nuestra organización, nuestra forma de producción, que sepan que los productores de café orgánico estamos cuidando el medio ambiente, la calidad de nuestro café y conozcan todo lo que hay alrededor de una buena taza de café. Como otra forma de entrar al mercado nacional, hemos creado un consorcio llamado CARAVANA a través del cual se vende el café de la Unión Majomut en la Ciudad de México a través de carritos expendedores. Lo importante es crear empleos, dar a conocer un café nacional de calidad, generar ingresos y mantener el autoempleo de los productores y productoras de la Unión Majomut”, explica José Fernando Rodríguez López, coordinador de la Unión Majomut,.

El camino hacia la agricultura orgánica


El proceso de conversión a la agricultura orgánica como una estrategia para la conservación de la tierra, la producción de café y la obtención de productos sanos y de calidad fue la ruta que siguió la Unión Majomut para conservar y manejar su territorio. Majomut ha asistido a diferentes productores para transitar de una producción convencional con base en agroquímicos a una producción orgánica. Actualmente el 95% de sus integrantes producen orgánicamente y el 5% restante se encuentra en transición. José Fernando Rodríguez López, coordinador de la Unión Majomut, señala que “toma tres años lograr que las tierras se desintoxiquen en el caso de que el productor haya realizado alguna aplicación de agroquímico o pesticida; solo así la tierra puede ser apta para ser vendida como un producto orgánico certificado.”

Las variedades de café que los productores de Majomut obtienen son típica, caturra, bourbon, mondo novo, garnica, geisha, entre otras; todas tiene que ver con la especie arábica. “En la organización, el café no se clasifica por variedades, en una misma parcela podemos encontrar diferentes, esto hace que el resultado en taza sea de muy alta calidad. El café de Majomut reúne las diferentes características para ser un buen café: tiene cuerpo, aroma, sabor, acidez. También se distingue por sus notas achocolatadas, avellanadas, o de miel”, agrega José Fernando.

José Fernando agrega que “nosotros estamos en la región de Los Altos de Chiapas y compartimos el territorio con otras cooperativas de café y de otros productos como miel de abeja. La posesión de tierra de los socios y socias en la Unión Majomut es de media o una hectárea en promedio por lo que todos son minifundistas y sin importar la extensión con la que cuentan, están cuidando el medio ambiente, los suelos y el agua a través de la siembra de café y la diversificación en las parcelas.”

Desafíos para la cafeticultura de calidad


Uno de los principales desafíos que enfrentan los productores es el cambio climático, por lo drástico de los fenómenos meteorológicos. “A veces un año llueve muy fuerte, luego deja de llover o hay muy poca lluvia, y eso trae como consecuencia que haya menor o mayor floración, entonces el café un año es de buena calidad y otro año es de recuperación. Cuando haya menos floración no tendremos suficientes granos de café y sin café no tenemos producto para comercializar y mucho menos tendremos recursos para los productores y productoras. Tenemos que irnos adaptando a estos cambios drásticos de clima, no solo por la cafeticultura, sino también para el maíz, frijol y las verduras.”

Otro desafío es el precio en el mercado internacional. En los pasados cuatro años el precio por 100 libras ha estado por debajo de los 100 USD en la bolsa de Nueva York. José Fernando menciona que “aunque nosotros no nos guiamos por esos índices, sí es un elemento que tomamos en cuenta para hacer nuestras proyecciones. A los productores en la Unión Majomut, como a otras cooperativas, lo que nos beneficia es pertenecer y vender bajo condiciones del Sistema de Comercio Justo. Y también desde el 2011 tenemos el Símbolo de Pequeños Productores (SPP) cuyos dueños son las mismas organizaciones de pequeños productores. El estar dentro del sistema de Comercio Justo y el SPP ha sido un gran apoyo para garantizar que, independientemente de si se cae el precio de bolsa, haya un precio mínimo garantizado para el productor.”

Precauciones frente al Covid-19


A partir de la emergencia sanitaria causada por el virus del Covid-19, José Fernando señala que “se tuvieron reuniones con los miembros directivos, delegados y equipo técnico de la organización para analizar la situación y establecer protocolos de seguridad y sanidad mínima. En primer lugar se ajustaron los horarios de oficina y se estableció el trabajo en casa. Se dejaron de hacer reuniones de asamblea general con delegados y talleres de capacitación masivos, se restringieron las visitas a campo y de personas de fuera. La Unión Majomut recibe muchas visitas para conocer sus experiencias de trabajo; tenía una visita programada de una delegación italiana que fue cancelada para no correr riesgos. Se aplican medidas de higiene y se usa alcohol en gel y cubrebocas para las ventas directas de café. Y poco a poco hemos ido retomando nuestras actividades.”

Majomut comercializa el café -tostado y molido- en sus oficinas de San Cristóbal de las Casas y tiene ventas y envíos en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Zacatecas, Guanajuato, Yucatán, Villahermosa Tabasco, Baja California, Sinaloa y Puebla, entre otros. José Fernando agrega que “la pandemia ha pegado muy fuerte a la organización y ha ocasionado una merma en las ventas del 90%. Esto representa un gran problema ya que las ventas nacionales ayudan a la organización a cubrir varios gastos que no salen de las ventas de exportación, como son la reparación de maquinaria o para dar un sobreprecio al productor, entre otros. Hay mucha incertidumbre sobre lo que va a pasar en el ciclo 2020–2021 que está por iniciar en octubre o noviembre. Para entonces debemos empezar a negociar y amarrar contratos para iniciar con la exportación entre los meses de enero y febrero. Algunos compradores dicen que el consumo de café ha sido muy incierto, pues en algunos lugares de Europa y Estados Unidos muchas personas se han surtido con cuatro o cinco kilos de café para el confinamiento, mientras que establecimientos como restaurantes, cafeterías y oficinas han dejado de consumirlo porque tuvieron que cerrar. Si la pandemia se sigue extendiendo serían pérdidas millonarias para las organizaciones de pequeños productores de café.

José Fernando señala que apenas la Unión Majomut estaba recuperándose del problema de la roya amarilla del 2013. “Antes de esta enfermedad, se exportaban entre 18 y 20 contenedores de café al año, que significan alrededor de 330 toneladas de café oro de 69 kilos. Con la roya se cayó la producción, llegando a producir apenas para exportar cinco lotes o contenedores de café.”

Estos fueron años muy difíciles para los socios y para la organización, hubo pérdidas millonarias. “Estamos con un 75% de recuperación y justo ahora se presenta esta epidemia. Hoy tenemos la incertidumbre sobre si nuestros compradores nos van a volver a pedir las mismas cantidades o si van a disminuir su cuota de compra o bien si van a ser más exigentes en otros aspectos.”

La creación de mercados diferenciados

La Unión Majomut, junto con otras organizaciones de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), han estado en pláticas con la Secretaría de Bienestar. José Fernando menciona que “en principio fue para informar y buscar minimizar el avance de la pandemia en las comunidades a través de medidas sanitarias y sensibilización, después ha sido para visibilizar la importancia de la cafeticultura como un gran generador de divisas al país.

En administraciones pasadas esta industria estuvo en segundo plano a pesar de que en el caso de la CNOC, más de 35 mil socios/ familias se benefician directamente y de forma indirecta más de 125 mil beneficiarios viven y se benefician del café. Sin políticas adecuadas para un producto tan importante como es el café, la descampesinización seguirá avanzando sino buscamos y trabajamos de manera conjunta propuestas y alternativas necesarias al campo. Este acercamiento busca que a través de las tiendas de Segalmex tengamos la oportunidad de distribuir y comercializar una parte de nuestro producto ya sea a través de las tiendas LICONSA y de los programas especiales de entrega de despensas. Es inaudito que muchas empresas grandes como la Nestlé importen café de otros países y lo vendan en México, cuando en nuestro país hay café de muy buena calidad.”

Se busca un apoyo para las organizaciones de pequeños productores en donde se reconozca el esfuerzo y el trabajo de las familias cafetaleras para que se posicionen. “Si todos los habitantes de México consumiéramos al menos un kilo de café de calidad al año de pequeños productores, no tendríamos que buscar mercados en el extranjero, al contrario, todo nuestro producto se quedaría aquí y como país no tendríamos que importar para cubrir la demanda. Se requiere que otros productores de calidad, no solo de café, encuentren mercados a nivel nacional, que consumamos lo propio cien por ciento producido por pequeños productores que cuidan el medio ambiente.”

Reconocer y fortalecer la organización de las comunidades y los productores es clave para abrir nuevos mercados. De otra forma están expuestos a bajos precios e intermediarios (coyotes) abusivos. José Fernando es enfático: “La organización es base para ser reconocidos y producir bajo estándares de calidad y de cuidado al medio ambiente. La Unión Majomut incursionó desde 1992 en la producción orgánica. México es país pionero en la producción orgánica.

El hecho de que las comunidades productoras que integran a la Unión Majomut estén en el sistema de comercio justo y en la producción orgánica habla de su labor en la construcción de alternativas colectivas. Los productores hacen grandes contribuciones como cuidar los suelos, el agua, la biodiversidad, el medio ambiente y generalmente no son reconocidos. Por ejemplo, hace cerca de 10 años hicimos un estudio y en una parcela bien cuidada y diversificada se captura alrededor de 13.6 toneladas de CO2 cada año, lo cual nos da un potencial importante dependiendo del número total de hectáreas bien diversificadas. Ya podremos imaginarnos que cantidad se carbono se captura en todas las parcelas de café diversificadas y orgánicas. Aún hace falta mucho trabajo por hacer para que esto se reconozca y para que se apoyen estas contribuciones que están haciendo ya desde hace muchos años los productores de café.”

El sector cafetalero es el que más cuida el medio ambiente. Y, en particular el café de la Unión Majomut cuenta con sellos que certifican que efectivamente se trata de un café que cuida el medio ambiente y la salud de los productores y de los consumidores. “Por eso, es importante para las organizaciones de productores de café y otros productos que haya una regulación seria en la venta y uso de los agroquímicos y entrar en un proceso de conversión agroecológica que permita cuidar verdaderamente la tierra y el agua que serán heredadas a las nuevas generaciones, sino tarde o temprano el planeta nos estará cobrando la factura, como ya está sucediendo”, explica Fernando.

La Unión Majomut es una organización de pequeños productores que brinda beneficios importantes a sus socias y socios; como son capacitación, asesoría y asistencia técnica en la producción de café, la búsqueda de precios más justos por su producto y apoyo en programas de autoconstrucción o de autoabasto alimentario en donde se abren espacios de inclusión democrática, a través de la participación de jóvenes y mujeres. En ese sentido, a lo largo de los años la Unión Majomut y muchas organizaciones o cooperativas de productores de café construyen alternativas de apoyo colectivo para sus agremiados buscando que haya una mayor igualdad y relaciones más justas.

Para más información, visiten la página: www.union.Majomut.org/


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