De las manos de familias indígenas de Motozintla en Chiapas, llega a CDMX el Café Mam

Gracias a la organización colectiva, la Sociedad de Solidaridad Social Indígenas de la Sierra Madre de Motozintla San Isidro Labrador (ISMAM) ha logrado buenos precios para su café. Y debido a su cuidadoso proceso de producción, su café obtuvo la certificación como orgánico y de comercio justo. Actualmente ISMAM agrupa a 630 productores y productoras en un área de influencia que abarca 19 municipios de Chiapas.

El café de ISMAM forma parte de la Iniciativa Comercial Obio: productos y comunidades sustentables, impulsada por 24 organizaciones campesinas e indígenas y el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.

ISMAM nació en 1985 como iniciativa de la diócesis de Tapachula, con el fin de fortalecer la economía familiar de los pueblos Mam, Tzeltal, Tzotzil, Tojolabal y Mocho de Chiapas. Don César López Gallegos, presidente de ISMAM, recuerda que la organización surgió como una iniciativa propuesta en ese entonces por el sacerdote Jorge Aguilar Reyna para brindar alternativas a las y los productores frente al coyotaje que acaparaba el comercio del café producido por cientos de familias indígenas de la sierra de Chiapas.

La consolidación de esta cooperativa no ha sido sencilla; desde sus inicios se enfrentaron con la falta de financiamiento, con tierras acostumbradas a los agroquímicos y con el escepticismo generalizado. Sin embargo, 36 años después, ISMAM cuenta con 12 empleados permanentes (cifra que se duplica de diciembre a abril, periodo de acopio del grano) y con diversas áreas que le permiten funcionar eficientemente; cuentan con ingenieros y técnicos que acompañan a los productores en la transición de sus parcelas para pasar de una agricultura dependiente de químicos a una orgánica “Si nuestro objetivo es cuidar la madre tierra, ¿cómo vamos a usar agroquímicos? Uno de los principales retos que afrontamos fue concientizar a nuestra gente, teníamos una meta y una visión que compartimos”, añade don César.

Un requisito importante para pertenecer a la cooperativa es aceptar verificaciones durante tres años consecutivos para asegurar que las parcelas estén libres de agroquímicos, esto con el fin de exportar el café a países como Australia, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros.

Leiver Pérez, asesor de la cooperativa, identifica dos grandes retos en lo inmediato: el cambio climático, pues en la región han notado que el régimen de lluvias se ha modificado y las enfermedades y plagas de las plantas se han multiplicado. “Hemos tenido que buscar variedades más resistentes, y estamos haciendo un esfuerzo por cuidar y salvar nuestra variedad más tradicional, bourbon, pues no queremos perderla”. En segundo lugar, la falta de financiamiento para que más familias transiten hacia lo orgánico y para invertir en maquinaria de procesamiento del café. Los apoyos gubernamentales que anteriormente recibió la organización fueron clave para adquirir la planta de procesamiento y equipo y la parcela donde secan los granos[1]. Sin embargo, ahora los apoyos se han individualizado y la cooperativa no cuenta con recursos para seguir adquiriendo maquinaria para seguir creciendo.

La crisis sanitaria por el Covidd-19 no les ha afectado ni en contagios, ni en reducción de sus ventas. “Quizá porque consumimos más orgánicos que químicos y gracias a nuestras plantitas los contagios no se extendieron”, dice don César.

La alianza con Iniciativa Obio que les abre la puerta para comercializar su café en Tienda UNAM es una fortaleza que les ha proporcionado una oportunidad para profesionalizar la marca de café que venden en México: han diseñado etiquetas especiales y les ha permitido trabajar en la reflexión hacia el posicionamiento de su marca. “Nos ha servido mucho, hemos conocido a otras organizaciones que van muy avanzadas con su marca y eso nos sirve para mejorar todo el diseño alrededor de nuestro producto; tenemos políticas contra el trabajo infantil, invertimos mucho en el campo, estamos incursionando en la equidad de género, y queremos plasmarlo para que el diseño de nuestros productos lo refleje”, añade Leiver Pérez.

La marca Café Mam, de la cooperativa ISMAM, comercializa en la Tienda UNAM café orgánico molido empaquetado en bolsas de yute. Su comercialización les permite continuar con las prácticas agroecológicas en una amplia región de Chiapas y fortalecer las economías campesinas de cientos de familias indígenas.


[1] Mendoza, J., Proyecto ISMAM e ISMAM Maple Indígenas de la Sierra Madre de Motozintla México, 2003, FIDAMERICA Chile, https://www.eldis.org/document/A30374.


También puede interesarte: