Ejido Nopalillo: bosques, madera y obsidiana para que las familias vivan bien

No es indispensable ser un ejido grande para desarrollar un proyecto sólido de manejo y aprovechamiento forestal. Con alrededor de 500 hectáreas de bosque, el Ejido Nopalillo, de Epazoyucan, Hidalgo, ha logrado consolidar su empresa forestal comunitaria, y sus actividades de manejo del bosque han sido evaluadas y certificadas por el Forest Stewardship Council (FSC)

El Ejido Nopalillo, además de tener un bosque muy bien conservado, es un referente mundial en la producción de obsidiana: un tipo de vidrio volcánico utilizado desde la época prehispánica para la fabricación de artesanías, elementos decorativos y herramientas de corte.

Felipe Padilla León, presidente del comisariado ejidal de Nopalillo, explica que “la asamblea ejidal está integrada por 53 ejidatarios, de los cuales solo 6 son mujeres. La superficie de todo el ejido es de 829 hectáreas, de las cuales 550 corresponden a bosque y se encuentran dentro del programa de manejo”.

Resalta que, pese a ser un ejido pequeño en comparación con los ejidos forestales de Durango, Chihuahua y otros con una mayor cobertura forestal, han logrado consolidar su empresa forestal gracias la buena organización interna. “Muchos ejidos más grandes tienen problemas de organización y pleitos de asamblea que no los dejan avanzar en la estructuración de proyectos y emprendimientos para generar empleos e ingresos”, subraya.

Felipe Padilla detalla que “la información de calidad y la transparencia en el manejo del ejido es fundamental para consolidar una asamblea fuerte y participativa. Valoramos mucho tener la confianza de la gente. Es una buena forma de organizarnos para buscar el bien común”.

El presidente del comisariado ejidal de Nopalillo comenta que en el ejido todas las personas pueden participar. Sin importar su género, si son jóvenes o mujeres pueden ocupan puestos de trabajo en todas las actividades productivas del ejido, como el aprovechamiento forestal, las labores de reforestación, la extracción de obsidiana, el proyecto ecoturístico y la elaboración de artesanías, entre otras.

El ejido ha sido premiado por su buen desempeño en el manejo del bosque. “Aunque somos un ejido pequeño queremos ser un buen ejemplo para los demás en los trabajos de aprovechamiento y cuidado del bosque, por eso contamos con dos certificaciones,” resalta Felipe Padilla.

Añade que “manejar el bosque es un legado de nuestros abuelos y padres, y queremos heredarlo a nuestros hijos y nietos”.

El Ejido Nopalillo comenzó a aprovechar su bosque de forma ordenada en 1979 y desde entonces han mantenido vigente su autorización para el aprovechamiento forestal maderable. El manejo del bosque es una de las principales fuentes de empleo para las familias de Nopalillo, y “como autoridades tenemos la responsabilidad de hacer lo necesario para que la actividad forestal continúe, para abrir más fuentes de empleo y de ingresos para las familias”.

Felipe plantea que “el ejido vende su madera en rollo, y no se ha hecho el propósito de avanzar en el proceso de transformación, porque no es un volumen muy alto para tener el aserradero funcionado todo el año, así que la vendemos en rollo a clientes que nos ofrecen precios competitivos por ser madera certificada”.

Hacerle frente a la pandemia

La pandemia de COVID-19 no afectó de forma significativa la salud de los pobladores de Nopalillo, sin embargo, sí hubo repercusiones en el ámbito económico. Las restricciones de movilidad los orillaron a cerrar temporalmente su centro ecoturístico y sus más de 25 talleres y tiendas de artesanías de obsidiana. Todas las familias que se dedican a estas actividades vieron mermados sus ingresos.

Sin embargo, otras actividades productivas del ejido continuaron: “Durante la emergencia sanitaria tomamos las medidas necesarias para evitar contagios y continuar con actividades como la extracción de obsidiana y la cosecha de la madera que no tienen riesgo”, apunta Felipe Padilla León.

Obsidiana, legado ancestral

Igual de importante que el bosque para el sustento de las familias de Nopalillo es el Cerro de las Navajas, uno de los yacimientos de obsidiana más importantes del mundo. El material que se extrae de este yacimiento es considerado de la mayor calidad por su pureza.

El presidente del comisariado ejidal explica que “la obsidiana es un recurso muy valioso del ejido, es un legado de nuestros ancestros, ya que estos terrenos los ocuparon las culturas teotihuacana y azteca y fue el principal centro de abastecimiento para toda Mesoamérica.”

 Aunque el aprovechamiento de esta piedra es muy tradicional en Nopalillo, durante un tiempo se perdió esa actividad productiva y fue hasta que se impartieron capacitaciones para la extracción y modelado que se retomó en el ejido. “Se capacitaron varias familias para abrir talleres de elaboración de artesanías de obsidiana, hoy hay alrededor de 25 talleres familiares que venden estos productos. Esto genera una buena derrama económica y genera empleos al interior del ejido”. La extracción de la obsidiana en el Ejido Nopalillo está regulada: “pagamos las cuotas de los permisos, tenemos muestro estudio de impacto ambiental y desarrollamos las labores de remediación de las zonas de extracción. Esas zonas se reforestan y no generan contaminación del suelo,” asegura.


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