El manejo forestal comunitario, clave para prevenir la deforestación en Quintana Roo

El proceso de deforestación en el estado de Quintana Roo está directamente relacionado con el avance de la ganadería, la agricultura mecanizada y el desarrollo urbano-turístico; en contraparte, se ha podido documentar que el manejo comunitario de los bosques, que incluye el aprovechamiento maderable, favorece la conservación de la cobertura forestal y mejora las condiciones de vida de los habitantes de estas regiones forestales.

De acuerdo con el trabajo de investigación elaborado por Edward A. Ellis, José Arturo Romero Montero e Irving Uriel Hernández Gómez, Proceso de deforestación en el estado de Quintana Roo, México: La importancia del uso de la tierra y la forestería comunitaria, en el que se analizaron capas satelitales de la cobertura arbórea del estado, se identificó que en aquellos ejidos en los que sus proyectos de manejo y aprovechamiento de los bosques y selvas son sólidos, las tasas de deforestación son marginales.

El documento refiere que el manejo forestal comunitario es una actividad de gestión de los recursos naturales que permite la conservación de la cobertura forestal en el largo plazo. “Los ejidos con mayor desarrollo y participación en la forestería comunitaria tienden a presentar una tasa de deforestación considerablemente más baja en comparación con ejidos que no manejan sus bosques de forma colectiva y de los predios privados,” resalta.

Los autores sugieren que a la hora de planificar y desarrollar estrategias para reducir la deforestación y conservar la biodiversidad se deben tener en cuenta distintos usos del suelo como la agricultura comercial de producción de caña de azúcar, maíz y soya, así como la producción ganadera, porque estos son los principales usos de la tierra que generan procesos rápidos de deforestación. Asimismo, las regiones con turismo y crecimiento urbano son responsables de las más recientes pérdidas de cobertura arbórea.

Las políticas de fomento a través de subsidios a las actividades agrícolas de monocultivos y comerciales, así como las ganaderas, también repercutieron en el cambio de uso de suelo y la perdida de bosques y selvas en la entidad.

El estudio demuestra que el manejo y aprovechamiento forestal comunitario en Quintana Roo es un esquema viable que permite frenar los procesos de deforestación frente al avance de la agricultura mecanizada, las plantaciones de caña de azúcar, la ganadería e incluso la infraestructura turística, las cuales generan enormes impactos negativos al ambiente y los ecosistemas en la región.

Además, el aprovechamiento sostenible de los bosques genera ingresos y empleos para las familias que habitan esas regiones forestales.

Los autores recomiendan que las políticas y acciones de gobierno deben reforzar los mecanismos de conservación a través de Áreas Naturales Protegidas y de manejo forestal comunitario, incluso en las regiones en las que las amenazas de pérdida forestal sean bajas.

El trabajo de investigación demuestra que cuando los ejidos alcanzan mejores niveles de integración de sus proyectos productivos de manejo forestal, cuando tienen una gobernanza interna sólida y una mayor integración vertical, se conserva mejor el ecosistema.

Para llegar a estas conclusiones, se analizaron imágenes satelitales del cambio de cobertura forestal en el periodo de 2001 a 2013 y se cruzaron con los polígonos de los núcleos agrarios y su tipología o nivel de consolidación de sus emprendimientos productivos de manejo forestal comunitario.

Los investigadores utilizaron la tipología de las empresas forestales comunitarias elaborada por la Comisión Nacional Forestal (Conafor), que divide a los núcleos agrarios en 4 categorías: Tipo 1 – ejidos con suficientes recursos forestales y con potencial de aprovechamiento pero que no han emprendido un programa de manejo forestal. En los últimos 15 años; Tipo 2 – Ejidos con manejo forestal comunitario pero que solo venden los árboles en pie a compradores y que no participan en las actividades de cosecha y transformación; Tipo 3 – Ejidos con manejo forestal comunitario que venden madera en rollo y participan en operaciones forestales; Tipo 4 – Ejidos con manejo forestal comunitario que venden madera aserrada en sus propios centros de transformación y participan en todas las operaciones o actividades forestales.

Con base en estos datos, se muestra que los ejidos con mayor desarrollo en su proceso de manejo y gestión forestal son los que presentaron tasas de deforestación más bajas, en comparación con ejidos con cobertura forestal que no realizan actividades de manejo y aprovechamiento.

El manejo forestal comunitario junto con los mecanismos de Áreas naturales Protegidas son las regiones que presentaron menor degradación y pérdida de cobertura forestal en el estado de Quintana Roo en el periodo analizado.


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