El pequeño ejido de Chacalapa y su ejemplar manejo del bosque

El Ejido Chapalapa, del municipio de Cuautepec, Hidalgo, con apenas 394 hectáreas, tiene una amplia experiencia en el cuidado de su bosque. Llevan más de 40 años aprovechando sus recursos forestales de manera formal y este año obtuvieron la certificación internacional por buen manejo forestal del Forest Stewardship Council (FSC).

Este ejido conformado por 24 ejidatarios tiene un compromiso con la conservación activa del bosque. “Desde hace más de cuarenta años asumimos el compromiso formal de manejar nuestra flora y fauna, porque los trabajos del aprovechamiento forestal son fuente de empleo y de dinero para nuestras familias”, refiere Neftalí La Roldán, presidente del comisariado ejidal.

Detalla que “tal es nuestro compromiso con el bosque que, a pesar de extraer un volumen relativamente bajo de madera, decidimos emprender el proceso de certificación, porque hemos visto los beneficios de la organización, la transparencia, la conservación de la biodiversidad y la mejora continua, y esto nos lo da la certificación”.

Producción de planta forestal para la reforestación de los ejidos integrantes de la Asociación de Silvicultores de la Región Forestal Pachuca-Tulancingo.

Este ejido no ha avanzado solo; formar parte de la organización regional ha sido clave para la consolidación del proyecto ejidal de manejo del bosque. “La Asociación de Silvicultores de la Región Forestal Pachuca-Tulancingo, nos permite tener intercambio de experiencias, negociar mejor el precio de nuestra madera, hacer frente a contingencias ambientales como incendios y plagas”, explica Neftalí.

Al interior del polígono ejidal se tiene un control estricto de territorio, a partir de los diferentes mecanismos que han implementado, como las brigadas de vigilancia y combate de incendios y la protección contra el robo de madera. Sin embargo, los incendios, las plagas y el robo de madera son amenazas permanentes para este ejido que colinda con un predio del estado de Puebla, que sufre de un “saqueo ilegal y descarado de madera porque no hay quien se haga responsable de ese territorio de 988 hectáreas”.

Amenaza la tala clandestina

Predio forestal de municipio de Ahuazotepec, Puebla, con alto grado de deforestación ocasionado por tala clandestina.

Este bosque de casi mil hectáreas que colinda con el ejido pertenece al municipio de Ahuazotepec, Puebla, “pero se trata de una propiedad municipal que no está bajo manejo forestal, no tiene vigilancia ni trabajos de mantenimiento, está a la deriva del clandestinaje, quien quiera viene y corta, han metido maquinaria, vienen con sierras, hemos hecho denuncias y avisos de lo que está ocurriendo, pero no ha pasado nada”, lamenta el presidente del comisariado ejidal de Chacalapa.

La deforestación del predio municipal es una muestra clara de que la mejor forma de conservar los bosques es a través del manejo y aprovechamiento sustentable por parte de las comunidades. Los ejidos y las comunidades que cuentan con cobertura forestal están obligados a asegurar su conservación en el largo plazo y para ello realizan diversas labores de mantenimiento como podas, reforestaciones, aclareos, saneamientos contra plagas, apertura y mantenimiento de brechas cortafuego, monitoreo de escurrimientos de agua y de biodiversidad.

Neftalí resalta que “nuestro bosque nos genera empleos e ingresos, somos los más interesados en conservarlo, en cambio en el predio municipal nadie se hacer responsable y el saqueo continúa”.

Brecha cortafuego en los límites del Ejido Chacalapa, municipio de Cuautepec, Hidalgo, y el predio forestal de Ahuazotepec.

El riesgo que representa este predio para Chacalapa es que ya tiene presencia de plagas y estas podrían enfermar a su bosque. “Para evitarlo damos mantenimiento constante a la brecha cortafuego y realizamos recorridos de monitoreo para prevenir que las plagas avancen a nuestro predio”.

Además, detalla Neftalí La Roldán que “está latente una posible invasión de los taladores, porque cuando se terminen ese predio, que al parecer tiene los días contados, corremos el riesgo de que quieran seguir extrayendo madera de forma clandestina de los predios regularizados”.

En cinco años se ha intensificado el saqueo del predio forestal del municipio de Ahuazotepec, Puebla. No hay un compromiso de parte del municipio por conservar ese predio que es muy grande y valioso en términos ambientales y económicos, tiene una extensión de casi tres veces el tamaño de nuestro ejido.

La gente que entra a saquear esa madera está organizada porque tienen maquinaria y equipo, han abierto caminos para meter camiones y sacar esa madera. En los ejidos de Hidalgo que colindan con el predio forestal de Ahuazotepec sugieren que el gobierno municipal, responsable del predio, tienen conocimiento del saqueo y destrucción del bosque y lamentan que no hayan emprendido acciones contundentes para detener este ilícito.


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