La producción forestal en México a lo largo del tiempo: avances y retrocesos

Cuatro factores centrales afectan la producción forestal en México: la crisis económica del 2008, que abarató la madera proveniente de EUA; la tramitología ineficiente para la obtención de permisos de aprovechamiento forestal que incluye complejidad y largos tiempos de respuesta; los altos costos de los diversos requisitos para hacer un manejo sostenible del bosque y la creciente presencia del crimen organizado en entidades como Jalisco, Michoacán y Guerrero, de acuerdo con el reporte La producción forestal en México a lo largo del tiempo: avances y retrocesos, del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.

El propósito de este estudio fue realizar un análisis de la producción forestal en México durante el periodo 2003-2017, haciendo énfasis en la situación que enfrentan las Empresas Forestales Comunitarias (EFC). Los bosques y selvas del país, aparte de proveer diversos servicios ambientales también son los medios de vida de alrededor de 360 000 familias de ejidatarios/comuneros que se benefician directamente de los aprovechamientos forestales maderables, así como de los aproximadamente 12 millones de personas que viven en las regiones forestales. Los ingresos anuales que generan los aprovechamientos forestales -maderables y no maderables- son de alrededor de 11 mil millones de pesos, lo que contribuye a dinamizar las economías rurales. La investigación fue elaborada por Juan Manuel Barrera, Lucía Madrid y Karol Hernández.

La producción forestal en México 1993-2017

  • Chiapas, Chihuahua, Durango, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca y Puebla concentraron el 86% de la producción forestal nacional en este periodo.
  • El 72.4%, de la producción nacional se destinó a aserrío, 12.2% a celulósicos y 9% a leña y carbón, representando el 93.4% de la producción nacional.
  • El principal productor forestal fue Durango, con un promedio de 1.9 millones de m3 (28%) anuales; seguido por Chihuahua con 1.3 millones anuales (19.4%). Estos dos estados aportan casi la mitad de la producción forestal del país.
  • De 1994 al 2000, la producción forestal creció de 6 millones de m3 a 9.5 millones de m3 anuales, aproximadamente. Sin embargo, desde el 2001 comenzó a caer, manteniéndose en 6 millones de m3 anuales hasta el 2014. En ese año la producción comenzó a subir, impulsada por la Estrategia Nacional de Manejo Forestal Sustentable para el Incremento de la Producción y Productividad (ENAIPROS). En 2018 alcanzó aproximadamente 9 millones de m3, llegando nuevamente al valor que tuvo en el 2000. Los incrementos de producción se dieron principalmente de Chihuahua, Durango y Estado de México.
  • Michoacán ha registrado uno de los decrementos productivos más relevantes en el periodo analizado. Pasó de producir 1.4 millones de m3 de rollo en el 2000 y 2001, a 450 mil m3, a partir del 2010, volumen en el que se ha mantenido desde entonces.
  • Durante 2016 y 2017, Campeche, Tabasco y Veracruz produjeron alrededor de un millón de m3 rollo/año, provenientes en gran parte de Plantaciones Forestales Comerciales (PFC) de empresas privadas e impulsadas por el gobierno federal.
  • El 93% de la superficie de PFC corresponde a ejidos que recibieron subsidios. Sin embargo, a pesar de ser tierras ejidales, parte importante de esos apoyos se transfiere a compañías privadas, a través de un mecanismo denominado Cesión de Derechos[1], donde las compañías privadas manejan las plantaciones y aprovechan los subsidios.

Principales factores internos y externos que afectan a las Empresas Forestales Comunitarias

México tiene alrededor de 34 millones de hectáreas de bosques de clima templado, 24 millones tienen el potencial natural para dedicarlos a la producción, pero se estima que solo 15 millones de hectáreas reúnen las condiciones sociales, económicas y de infraestructura para realizar un aprovechamiento sustentable. Sin embargo, solo 6 millones de hectáreas cuentan con una autorización de la SEMARNAT para aprovechamiento legal.

Estas son las características más importantes de la producción forestal por regiones:

Región Norte

  • La mayoría de los 707 permisos de aprovechamiento forestal para núcleos agrarios en Chihuahua y Durango, con una superficie bajo manejo de 2 354 457 hectáreas, forman parte de alguna UMAFOR o de agrupaciones regionales similares. En estos estados está arraigada la práctica de que los núcleos agrarios formen parte de alguna de estas agrupaciones para disminuir costos en el manejo y la protección de sus bosques.
  • La debilidad de estas organizaciones es industrialización y comercio de la madera quedan bajo la responsabilidad única de cada ejido, con sus limitaciones, sin procurar alianzas estratégicas regionales para acceder y consolidar nuevos nichos de mercado.
  • La mayoría de los ejidos forestales de estas entidades toman sus decisiones empresariales —organización, industria y comercio forestal— en asambleas generales, considerando las opiniones de los Consejos Consultivos Ejidales o Comunales, cuya función principal es orientar las decisiones que tomarán las asambleas generales de cada núcleo agrario. También algunas empresas comunitarias se manejan por gerentes o administradores.

Región Centro

  • Esta región también ha registrado altibajos notables en su producción forestal. en el Estado de México, la crisis económica de 1994-1995 causó una caída por debajo de los 100 mil m3 de madera. Sin embargo, entre 20015 y 2017 este estado incrementó su producción a aproximadamente 350,000 m3 anuales por el impulso que recibió el sector y la entrada de nuevos núcleos agrarios a la actividad forestal.
  • En los estados de Jalisco y Michoacán el crimen organizado ha debilitado profundamente la gobernanza y por tanto la producción forestal maderable legal.

Región Sur

  • Guerrero y Oaxaca cuentan con una superficie bajo manejo forestal muy similar (130 mil hectáreas en cada uno); sin embargo, la gobernanza actual de sus EFC es muy diferente. Mientras que Oaxaca se distingue por sus casi 80 EFC con algún grado de integración vertical, sus gerencias comunitarias y sus mecanismos de defensa territorial, en Guerrero las EFC y las organizaciones regionales han recibido una gran presión de parte del crimen organizado, viéndose forzadas a cerrar o a parar su producción.
  • Ambos estados tienen una historia de organización forestal de sus EFC de alrededor de 30 años. La diferencia está en que en Oaxaca el crimen organizado no ha permeado a las estructuras comunitarias de los pueblos forestales.
  • Chiapas tiene una historia forestal muy diferente. Alrededor del 85% de los ejidos y comunidades venden su madera en pie, por lo que no hay un importante desarrollo forestal comunitario.

Región Sureste

  • Campeche y Quintana Roo enfrentan una complicada tramitología para la autorización de programas de manejo por tratarse de selvas y para la exportación de especies forestales enlistadas en CITES, además, los huracanes que año con año azotan esta región impactan la actividad forestal, y no hay mercado sostenido para la mayoría de las especies arbóreas autorizadas más allá de las especies más conocidas.
  • A esto se sumarán los impactos por la construcción y operación del Tren Maya en más de 1400 km de regiones selváticas. Cada una de las 18 estaciones que se construirán tendrán un crecimiento concéntrico expansivo, que muy probablemente causará deforestación y degradación en las selvas.

Balanza comercial de la producción forestal

Del 2015 al 2020, México exportó en total productos maderables por un valor de 2 875 millones de dólares, mientras que importó por un total de 9 405.01 millones de dólares. Esto es un déficit en la balanza comercial de 6 530.01 millones de dólares en esos 6 años.

El 43% de las importaciones de madera provienen de Estados Unidos, seguido de Brasil (13%), Chile (12%) y China (10%). Asimismo, casi todas nuestras exportaciones tienen como destino Estados Unidos (92%).

La balanza comercial de madera que México tiene con su principal socio comercial, Estados Unidos, es deficitaria por -1397 millones de dólares del 2015 al 2020. Donde tenemos un mayor nivel de competitividad, según los registros oficiales de exportación-importación y una balanza comercial positiva para México, es en los productos de madera de coníferas, perfilados longitudinalmente, con lengüetas, ranuras, acanalados, biselados, moldurados, redondeados o similares. Es decir, las oportunidades de exportación se encuentran mayormente en productos con un mayor valor agregado.

Conclusiones

  • La tramitología compleja e ineficiente, la débil gobernanza local, la incipiente integración en las cadenas de valor y el crimen organizado son los cuatro principales obstáculos para las empresas forestales comunitarias.
  • El país necesita incrementar su producción aprovechando el potencial de superficie con posibilidades de ser incorporada al manejo forestal comunitario y su capacidad instalada de industrialización para aprovechar la oportunidad que le brinda el mercado interno y así competir con las importaciones provenientes de varios países.
  • Hasta ahora, cada EFC resuelve su agenda de industrialización y de mercado de madera aislada. Las asociaciones y el uso de modelos gerenciales en las EFC con mayor potencial de crecimiento pueden ser una opción para diversificar la producción forestal, agregar valor y acceder a mejores mercados, incluyendo los de exportación.
  • Lograr competitividad requiere contar a tiempo con los permisos y trámites relacionados con la actividad forestal y la documentación que ampara la procedencia legal de la madera. De otra manera, esos nichos de mercados serán suministrados por otros productores, quizás ilegales o de importación. Por lo tanto, la autoridad puede contribuir mejorando sus procesos de implementación de la normatividad forestal, utilizando herramientas tecnológicas, mejorando las normas y simplificando procedimientos.
  • El PROCYMAF y la ENAIPROS son dos programas públicos que incidieron positivamente en el aumento de la producción forestal. Hay importantes aprendizajes que extraer de ellos para diseñar una nueva generación de políticas públicas de apoyo a la forestería comunitaria.

El documento se puede revisar aquí:


[1] Subsidios para plantaciones forestales comerciales. “Las personas beneficiarias con apoyos a su favor, pueden obtener hasta el 100% del monto asignado, vía anticipo, antes de establecer su plantación, si lo garantiza por medio de una fianza. También puede obtener financiamiento de terceros, vía la cesión de derechos de los apoyos asignados.” (Reglas de operación del Programa de Apoyos al Desarrollo Forestal Sustentable. CONAFOR, 2020).


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