Selvas y propiedad social en Península de Yucatán

Dos terceras partes de la superficie de selva de la Península de Yucatán pertenecen a comunidades y ejidos que, gracias a sus prácticas de manejo -milpa maya, solares, apicultura, entre otros- han dotado a estos territorios de una extraordinaria biodiversidad. La llamada milpa maya trabaja con las selvas y contribuye de manera muy importante a su sustentabilidad, contrario a lo que sucede con otros sistemas agrícolas que arrasan con los ecosistemas originales.