Restauración forestal: dimensiones sociales, ambientales, institucionales

restauracion forestal bosques

La revista Forests publica un número especial de acceso abierto sobre El gobierno de la restauración forestal: dimensiones sociales, ambientales e instituacionales. Editado por Manuel Guariguata, científico principal de CIFOR, y por Pedro Brancalion, de la Universidad de Sao Paulo, en Brasil, incluye diez casos de estudio, uno de ellos sobre la legislación mexicana y su impacto en la restauración de la Selva Maya.

La restauración de paisajes forestales ha ganado importancia en los últimos años, sobre todo después de constatarse el proceso complejo de pérdida y recuperación de terrenos forestales que se está dando en varias partes del mundo, muy marcadamente en América Latina. Sin embargo, como apuntan Guariguata y Brancalion en su introducción al número especial, hace apenas una década que empezó a darse el paso desde la mera reforestación a la restauración más compleja, que efectivamente tomara en cuenta todos los aspectos ambientales, sociales y económicos del espacio a restaurar.

Además, apuntan los editores, la restauración forestal parte de circunstancias muy distintas que la conservación forestal. “La restauración forestal no sólo lidia con el acceso y/o uso de una nueva base de recursos, sino también con cambios de uso del suelo que datan de hace mucho. Por ello, si la restauración no se planea, implementa y maneja para eventualmente ser un uso de suelo rentable y justo, provocará nuevos conflictos”.

El artículo sobre México apunta en ese mismo sentido, en la necesidad de adaptar la legislación forestal tomando en cuenta los distintos usos del bosque y, de hecho, las características propias de cada ecosistema en el que ha de aplicarse. Liderado por Francisco Román Dañobeytia, de la Universidad de Florida, y realizado con la participación de investigadores del Colegio de la Frontera Sur y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, pone en plata diversas limitaciones de la legislación forestal mexicana.

Por ejemplo, muestra cómo la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable establece restricciones que son aplicables a los bosques templados de pino, encino y oyamel, pero no a las selvas tropicales de la península de Yucatán. Muestra también cómo al no tomar en cuenta los usos del bosque en la Selva Maya han de hecho frenado la recuperación del bosque tropical.

“Se hace necesario manejar al menos una fracción de los bosques secundarios para conseguir bosques de mayor edad y para apoyar la regeneración de las especies amenazadas que salen en las etapas más tardías de la sucesión”, señalan. También apuntan que, por la terrible sobrerregulación que asuela las selvas y lo difícil que es aprovechar estos ecosistemas, los propietarios de la tierra impiden la regeneración forestal, por miedo a perder fuentes de ingreso y mantienen otros usos del suelo menos sustentables.

*Fotografía: nycgovparks.org

También puede interesarte:


Leave a Comment