La deforestación en América Latina va a la baja, ¿qué provocó este cambio?

Foto: Eugenio Fernández VázquezEl último reporte del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) trajo, entre la cauda de datos negativos sobre el aumento de temperaturas globales y de emisiones de gases de efecto invernadero, una buena noticia: el campo y los bosques redujeron en forma importante su contribución al calentamiento global. El IPCC explicó que esto se debió a que bajaron las tasas de deforestación en el mundo y a procesos de recuperación de tierras que antes estaban deforestadas. Pero, ¿qué hay detrás de estos procesos de conservación y de reforestación? En términos de carbono es una buena noticia, pero, ¿lo es también en términos de biodiversidad, de servicios ambientales, de bienestar social? Al menos en América Latina, la respuesta es ambigua, aunque esperanzadora.

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Nuevo reporte del IPCC: el campo emite cada vez menos CO2

emisiones por sector_chEl Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) acaba de publicar su nuevo reporte comprehensivo sobre la situación de las emisiones de gases de efecto invernadero y sus efectos sobre el planeta. Es el primer documento de este tipo desde 2007 y su contenido, aunque podría ser más oscuro, no se presta para celebraciones. Según todos los indicadores, los últimos años del siglo XXI han sido los peores de la historia en este aspecto, y las emisiones, en lugar de reducirse año con año, aumentan.

Una de las pocas buenas noticias que presenta el informe es que las emisiones provenientes del campo se redujeron entre 2000 y 2010. Las mejorías fueron tan significativas que el total de gases de efecto invernadero del sector es aún menor que hace 30 años. En el caso de los gases que se emiten por cambio de uso de suelo y por silvicultura, las reducciones fueron tales que el sector emite prácticamente la misma cantidad de gases de efecto invernadero que a principios del siglo pasado.

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Integralmente y desde abajo: 4 pasos para adaptarse al cambio climático

Aunque todavía cabe la esperanza de que el calentamiento global se mantenga por debajo de los dos grados centígrados, el cambio climático es una realidad y todos, de los campos a las ciudades y de las costas a las cumbres, habremos de adaptarnos a él. Para lograrlo, un equipo liderado por David R. Lee, de la Universidad de Cornell, presenta una metodología que permite articular conocimientos científicos y tradicionales para establecer acciones prioritarias con conocimiento de causa.

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